Desde 1917, nuestra finca se extiende sobre 30 hectáreas, en la margen derecha del Garona, en el corazón de un terroir arcillo-calcáreo gravoso reconocido por la calidad de los vinos de Burdeos.
Gracias a un clima templado con influencia oceánica, nuestras viñas disfrutan de condiciones ideales para una maduración progresiva y equilibrada de las uvas.